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dimecres, 13 d’abril del 2011

Worker v0.1-alpha

package test.nextgen.midclass;

import java.util.Date;

public class Worker extends MidClassPerson {
  
    private static Date today = new Date();
    private boolean isWeekend = false;
    private static boolean sleeping = false;
    private static int sleepingTime = 0;
    private int happiness = 0;
    private String workplace = System.assignWorkPlace();
    private String studies = System.assingStudies();
    private Money income = System.assignAverageIncome();
    private Money outcome = System.hellMode();
    private Brain brain = System.brainWash();

    public static void main(String[] args) {
      
        int day = today.getDay();
      
        while (!isWeekend) {
            isWeekend = false;
            if(day>5 && day<8) {
                wakeUp();
                work();
                stopThinking();
                work();
            }
            else {
                isWeekend = true;
                riseHappiness(new String("notmuch"), new String("rememberwhoyouare"));
                if(day==7){
                    decreaseHappiness(new String ("mondayiscoming"));
                    study(new String ("fornothing"), new String("dontthink"));
                    stopThinking();
                }
                brainFuck().drugs();
                riseHappiness(new String("falsehappiness"), new String("dreamabout"));
            }
            sleep(5);
            day = today.getDay();
        }
      
    }

    @Override
    private static void sleep(int time) {
        if(!sleeping) {
            sleeping = true;
            sleepingTime = time;
            disconnect();
            int hour = today.getHours();
            while(sleepingTime>0){
                if(hour==day.getHours()+1) {
                    sleepingTime--;
                }
            }
        }
    }

    @Override
    private static void wakeUp() {
        if(sleeping) {
            sleeping=false;
        }
    }
  
    public Money startCrisis(Date anytime) {
        happiness = 0;
        youSpentTooMuch(this);
        setWorkPlace(null);
        System.collectMoney(this);
        if(income==0) {
            System.collectHome(this);
            System.forbidLiving(this);
        }
        while (!System.isCrisisEnding()) {
            System.continueCollecting(this);
            try {
                findJob(this.isCorrupt());
            } catch (NoExperienceException e) {
                System.out.println("No experince, no job. No job, no experience.");
            } catch (ElderException e) {
                System.out.println("You are too old.");
            } catch (YoungerException e) {
                System.out.println("You are too young.");
            } catch (StartingLittleBusinessException e){
                System.out.println("You don't have money.");
            } catch (ArmyException e) {
                System.out.println("Welcome!");
            }
        }
    }

}


Wu Ying Ren 死

dilluns, 11 d’abril del 2011

El otro éxito


"A veces te oyen menos, vendes menos, te ven menos, te visitan menos... Y tantas y tantas veces el fracaso es, a veces, el traje que te ponen para poder seguir teniendo el auténtico éxito. El otro éxito, el de la satisfacción. Porque fracasar, en ocasiones, es una virtud que significa haber elegido un camino propio, diferente y único."
 Bruno Cardeñosa, La rosa de los vientos
(arranque del programa del 10/04/2011)

dimecres, 30 de març del 2011

Diario de investigación (VI): Todos y ninguno



"No tengo nada interesante que contar. Evidentemente, no puedo reír recordando algo que no existe. No lo pasé bien aquél día y me da vergüenza revivir cierta situación ridícula. Odio tener que esperar, que no me escuchen y tener que repetir las cosas. Que me digan que no se me oye, que hablo demasiado bajo.

Me gusta el silencio y las cosas pequeñas. Me gusta ver la lluvia caer y oir el sonido del agua fluyendo. Estar solo, pasar desapercibido, pensar.

No me fío de la gente que tiene más amigos que dedos en una mano. No me gusta la gente que necesita salir de fiesta todos los días. No me gustan los horarios, el calor ni tampoco los hospitales. Las aglomeraciones, la gente que habla a gritos, la hipocresía, tener que coger un autobús y que se me escape..."

No, no es otra de esas cintas. Yoko, ésta mañana me ha visitado uno de los pacientes del Doctor. Visiblemente afectado por algo que no ha sabido explicarme. He grabado lo que me ha contado para volver a escucharlo. Tengo que decirte algo inquietante, realmente inquietante: en la grabación hay más cosas.

Se me oye a mí, se oye al paciente...y se oye a alguien más. Ya no sé si es la sugestión que se está apoderando de mí, o si es algún tipo de casualidad. El caso es que empiezo a pensar que aquél hombre sabía de qué estaba hablando cuándo decía que había despertado. Mientras hablamos, se oyen unas voces farfullando algo de fondo. Soy incapaz de entender lo que dicen, aún habiendo escuchado la grabación cientos de veces. Ahora mismo, mientras escribo esto, la escucho de nuevo. He tratado el sonido, filtrando mi voz y la del paciente, y sigo sin entender nada porque se atenúan aún más. En un par de ocasiones, ésas voces de fondo gritan algo, se vuelven violentas. Espera, un segundo, ...


Por detrás de los murmullos se oye otra voz más. O quizás un coro de voces. Una especie de...canto difónico, o similar. En fin, no importa...seguiré investigando en otro momento.

El paciente sufre algún tipo de desdoblamiento de personalidad múltiple, o cómo sea que se denomine. Ha comenzado a explicarme que era un refugiado republicano español, que vino a Japón huyendo de la Guerra Civil y de la dictadura del General Franco. Me ha contado que intentó volver al acabar dicha guerra, pero que la sensación que le producía vivir allí era demasiado...horrible. En el año 1938 había huido de España y, según él, la situación era mucho mejor. Que se sentía triste, amenazado. Que tenía miedo de poner un pie en la calle. Y también de quedarse en casa. Que algo se le derretía por dentro, que algo le quemaba por dentro. Todo a la vez. Que miraba a los ojos a la gente, y sentía cientos de cosas: pena, terror, asco, desconfianza, ... Todas negativas. Me ha contado que, después de unos meses en España, en el año 1953 decidió volver a Japón.

Yoko, no necesito ser un experto en historia de España para saber que éste hombre mentía. Y puedo asegurarlo sin temor a equivocarme: su físico le delata. Ése hombre no es menos japonés que yo. Por otra parte, para haber vivido la Guerra Civil siendo un hombre joven, necesitaría tener unos cien años. Y no tenía más de sesenta. Le he permitido tener el beneficio de la duda. Sin embargo, él mismo ha confesado el crimen más tarde.

Mientras le ofrecía un poco de té, el paciente ha comenzado a explicar que es un refugiado de Iraq. Aseguraba haber vivido un auténtico infierno gobernado por Saddam Hussayn. A partir de aquí, la historia es similar a la anterior.

No sé cuántas versiones diferentes me ha ofrecido. Historias sobre la vida bajo la tiranía incluyendo a gente como Hitler, Ruhollah Khomeini (destacando su parecido con el actor Sean Connery), Stalin o Pinochet. Recuerdo también que ha mencionado a Kim Jong-il, a Benito Mussolini y a Mao Tse-Tung.

Pero lo más sorprendente estaba por llegar, Yoko. Cuándo le he comentado la inconsistencia de su relato, argumentando que había dado varias versiones de la misma historia, ha reaccionado de forma bastante inesperada.

-"Lo sé, hijo." - ha dicho, sonriendo amablemente - "Y entiendo que no seas capaz de comprenderlo. Quizá sea un poco pronto para ti."

-"¿Qué quiere decir? Es humanamente imposible vivir todas esas vidas en una sola."

-"Tú lo has dicho, hijo. Humanamente imposible vivirlas en una sola."

Ante mi incapacidad para siquiera responderle, el anciano ha continuado.

-"Yo soy todas ésas personas, y ninguna de ellas. Al igual que tú, y que todos."

-"¿C...cómo dice?"

-"Y yo pediré cuenta de la sangre de cada uno de ustedes: pediré cuenta de ella a todos los animales, y también pediré cuenta al hombre de la vida de su prójimo."

Volvió a sonreir amablemente y se marchó sin mediar otra palabra. Si Lucy estuviera aquí, ya habría resuelto el enigma. Estoy seguro. 

Wu Ying Ren 死
 

diumenge, 27 de març del 2011

The Radiance

 

We knew the world would not be the same. A few people laughed, a few people cried. Most people were silent. I remembered the line from the Hindu scripture, the Bhagavad-Gita: Vishnu is trying to persuade the Prince that he should do his duty, and to impress him, takes on his multi-armed form and says, 'Now I am become Death, the destroyer of worlds.' I suppose we all thought that, one way or another.

diumenge, 16 de gener del 2011

Nostalgia


No sé cómo ni por qué me ha venido el recuerdo de una noche en una casa, hace ya algunos años, lejos de la civilización. La noche allí era más oscura, más primigenia. Recuerdo que me tocó dormir en una pequeña habitación junto con mi hermano mayor. En aquellos años yo era un adolescente inseguro, con más miedos que sueños. Me gustaba una chica que no me hacía ni caso, los estudios no me iban demasiado bien y había aceptado quedarme allí sin demasiado sentimiento.

Por una pequeña ventanita se podía ver el exterior de la casa. Campo. A lo lejos, una autopista silenciosa. Y una montaña detrás. Recuerdo haberme asomado por la tarde sin más efecto que un ligero pensamiento positivo. Pero, a la hora de dormir, aquella ventana tuvo en mi un efecto diferente.

-"Venga, vamos a dormir." - dijo mi hermano - "Bueno, a mi no me molesta, pero si quieres hacer algo un rato tiene que ser con la luz apagada o tendremos aquí a los dueños tocando las narices."

-"Vale, si me prestas el Discman yo me estiro en la cama y ya me dormiré." - le respondí yo.

Sin pensarselo, sacó su Discman de la mochila junto con unos CDs y el cargador.

-"Toma, enchúfalo ahí y cuando te canses guárdalo en el cajón de la mesita de noche." - había una única mesita de noche entre las dos camas.

-"De acuerdo. Lo dejaré dentro del cajón todo el rato por si me quedo dormido que no se caiga al suelo. Y cojo mis auriculares, no sea que me cargue los tuyos."

-"Como quieras."

Metí un CD en el discman y lo encendí. Nos echamos a dormir, me puse los auriculares y, en cuánto apagamos la luz, todo cambió. Mientras la música sonaba, eché un vistazo a la ventana. La autopista aún estaba bastante transitada, aún siendo bastante tarde. Y la montaña parecía vigilarnos a todos. Mi imaginación de adolescente, curiosa, comenzó a preguntarse si la naturaleza no ejercería algún tipo de vigilancia sobre nosotros realmente. ¿Qué había en aquélla montaña? Y, entonces, sumido en aquellos pensamientos, recordé algo.

Años atrás, cuando aún estaba en primaria, tuve una visión semejante en una masia. Lejos de la civilización, un niño tuvo la necesidad de ir al baño. Y en aquél baño diminuto, arriba, a una altura enorme para aquél chaval, había una ventanita. Desde aquélla ventanita se podía ver el exterior de la casa. Campo. Una montaña y siluetas de árboles recortadas en el cielo nocturno. El niño, que estaba siempre muy nervioso, comenzó a preguntarse cosas. ¿Qué había en aquélla montaña? ¿Habría lobos? ¿Y si venían a la masia? Él no quería que los lobos se lo comieran. Así que salió del baño y rápidamente volvió a su cama.

Ese chaval era yo. Y, mientras cambiaba el CD pensaba en todas las cosas que había hecho. Y, sobretodo, en todas las que no. En todas aquéllas oportunidades perdidas. En todo ese tiempo persiguiendo a una chica aún sabiendo que no conseguiría nada. En todo. Miré a mi hermano, que ya dormía profundamente, y me pregunté si a él le pasaba lo mismo. Si él se preguntaba esas cosas. Si la gente normal se preguntaba esas cosas. Intenté imaginar cómo había sido su vida y, no sé por qué, cayeron algunas lágrimas.

Nunca me he contenido las ganas de llorar, siempre he creído que de alguna forma te libera. Y hoy, recordando que una vez recordé que me preguntaba cosas, me dio por llorar.

Wu Ying Ren 死

diumenge, 17 d’octubre del 2010

Masks


"No man, for any considerable period, can wear one face to himself and another to the multitude, without finally getting bewildered as to which may be true."
 Nathaniel Hawthorne (1804-1864)

dimecres, 22 de setembre del 2010

Estadistica


"Statistical thinking will one day be as necessary for efficient citizenship as the ability to read and write."
 H.G. Wells

dimecres, 15 de setembre del 2010

Deseos cumplidos

Me desperté en la cama de un hospital. Un profundo silencio me envolvía. No había allí ninguna persona aparte de mí. Tampoco ninguna de las máquinas producía sonido alguno. Las pantallas estaban apagadas. Y la luz era totalmente neutra. Ni era luz natural procedente del Sol, ni era luz artificial procedente de los tubos fluorescentes que tenía a mi alrededor. Todo estaba inundado por el gris. Y lo más extraño de todo era que yo llevaba mi ropa favorita en lugar del típico camisón que te ponen en los hospitales.

Podía respirar, así que descarté el envasado al vacío. La existencia de aire probaba que, si no se oía ruido alguno, era porque nada lo estaba produciendo. Me puse en pie, abandoné la cama y caminé hacia el pasillo. En efecto, mis pasos podían oírse claramente. Abrí la puerta de la habitación, y miré a mi alrededor.

-"Hola." - dijo una voz.

En el lugar donde debería haber enfermeras, había un chico. De unos quince o dieciséis años. Le saludé con la mano.

-"¿De qué va todo esto?" - le pregunté.

-"¿No recuerdas nada?"

-"Lo último que recuerdo es...una discusión con mi novia. Y luego, me acosté."

Bueno...no es que sea mi novia. Es una chica con la que a veces me veo. Ella está enamorada, pero a mí estas cosas...

-"No recuerdas nada. Bien, te lo contaré." - el chico se acercó a mi - "Esa noche, un terremoto sacudió el edificio donde vives. El techo cayó sobre tí."

-"¿E...estoy muerto?"

-"No, todavía no. Entraste en coma."

-"¿Y me acabo de despertar? ¿Cuánto tiempo a pasado? ¿Dónde están todos?"

Miré a mi alrededor. Todo seguía igual, como pintado en las paredes.

-"Mírate. No llevas ropa de hospital. No te has despertado. TODAVÍA estás en coma."

Me quedé paralizado. ¿De qué iba todo aquello?

-"¿Quién eres tú?" - le pregunté.

-"Supongo que puedes decir que soy...tu conciencia. Estoy a medio camino entre tu actual mundo y el anterior."

-"¿Dónde están todos?"

-"Siempre habías querido que desaparecieran, ¿verdad? Todo te resultaba repulsivo, horrible. Incluso esa chica con la que salías. Sólo daban problemas. Siempre pensabas en cómo sería si, de repente, todo desapareciera." - el chico hizo una pausa, abriendo los brazos - "Pues aquí lo tienes. Éste es tu mundo. Ellos no están en tu mundo, ni tú en el suyo."

Aquello no podía ser cierto. Me arrepentí automáticamente de haber deseado todas esas cosas. De haberle dicho todo aquello a...mi novia. Ella siempre había intentado ayudarme, aunque la hice llorar cientos de veces. Y...

-"Pero...¿cómo es posible?" - pregunté, ansioso.

-"Todo está en tu cerebro. El futuro de la raza humana, y de toda la naturaleza, está en el cerebro. Es el órgano más avanzado jamás creado. El siguiente paso es subir un nivel, interconectarse y eliminar la necesidad de un cuerpo físico. Aún no sabemos cómo llegar a eso. Pero, en ocasiones, algo...fuerza esa situación. Cómo un accidente grave."

-"Quiero volver."

-"Reza. Quizás ocurra." -dijo él, volviéndose y echando a andar.

-"Quiero volver...¡AHORA!"

-"Deberías haber valorado más lo que tenías antes de perderlo." - me gritó - "Los humanos deberíais tener más cuidado con lo que deseais. A veces, los deseos se cumplen."

Wu Ying Ren 死

dilluns, 2 d’agost del 2010

There's a way out


Do you like this room? It's plenty of clocks, as you see. There are clocks on the walls, clocks on the floor, clocks everywhere. And they are all different from each other, you know? They are all single. Unique. So, what do you think? You like it?

Come, my friend, look at this. It's an amazing collection of clocks, don't you think? Yes, sure it is. Take another look, please. Amazing. Staring at them makes me wonder. How many years have passed since we met for the first time? Can you tell? It's been almost a decade since that day. Coming to think of it, a decade is a lot of time.

Come on, why do you look so surprised? Ah, I know! You've just noticed there are no doors in this room. Not even windows. Looks like a trap, right? I can assure it isn't., there's a way out. But...well, there's more than that. Isn't this room unusually silent? Look at the clocks...stopped. That's because time is frozen here. 

But relax, we are close friends after all. Aren't we? I'm not going to hurt you in any particular way.

Say...do you believe in God? Do you follow any particular religion? Well, it doesn't matter actually. To tell you the truth, i'm an illusion. So is this room, and all these clocks. Maybe you too are an illusion right now. Out here, in the real world, something bad is happening. Your brain is fighting in despair against something he cannot even understand. Auto-consuming himself. That's why he's giving you a final moment with someone you remember as..."special".

Ah, that face. I think now you're finally realising what's happening here.

Yes, you are dying.

But, don't worry, there's no more pain for you.

Wu Ying Ren 死

dijous, 10 de juny del 2010

Diario de investigación (V): El engaño de los sentidos


-"Ah, ya has llegado. Bienvenida."

Hay un anciano ante mí. Parece uno de esos magos de las historias de Tolkien que le gustan a mi hermano. Larga barba blanca y sombrero picudo. Muy típico. Tanto, que ha resultado existir.

-"¿D...dónde estoy?"

-"Esa es una buena pregunta, jovencita. Aunque mucho me temo que...quizá no acierte a darte una respuesta. El lugar al que has llegado no tiene un nombre concreto. De hecho, nada aquí tiene un nombre me temo."

-"¿Y entonces cómo se dirigen a otras personas? ¿Cómo dan referencias aquí?"

-"No sabría responder a eso tampoco, me temo. Sencillamente conocemos esa información de antemano. Aquí los nombres no son necesarios. La mayoría de los habitantes de éste lugar ni siquiera conciben ese concepto."

-"¿Y no es entonces todo muy confuso?"

-"Ah...los humanos siempre encerrados en su mundo de ideas preconcebidas y prejuicios. Entiendo que para ti sea algo difícil de entender al principio. Después de todo, vuestra mente no está preparada para según qué cosas." - el anciano hace una pausa para meditar sobre lo que ha dicho - "Bien, eso no es del todo cierto. En realidad vuestra mente SÍ está preparada. De hecho, es ella la que os protege de las cosas que pueden dañar vuestro interior."

-"Un momento. ¿Usted no es humano? ¿Y...qué es eso de que nuestra mente nos protege?"

-"Muchacha, esto es algo que irás descubriendo poco a poco. En este lugar no habitan humanos. Es cierto que tenemos apariencia humana y en ocasiones actuamos como humanos, pero somos diferentes. Los pocos humanos que han llegado hasta aquí frecuentemente nos han confundido con algo que llaman...dioses. Pero tampoco somos eso, me temo." - el anciano hace una nueva pausa - "Sobre la segunda cuestión...la mente humana ejerce un control extremo sobre lo que acontece alrededor del individuo y filtra toda la información antes de que ésta llegue a ser interpretada por éste. Eso que vosotros llamáis alma, no podría sobrevivir mucho tiempo sin un cerebro protegiéndola."

-"No entiendo nada..."

-"Es normal. Poco a poco, mi joven amiga. Poco a poco. ¿Sabes? Estaba esperando tu llegada."

-"¿Qué quieres decir?"

-"Bien. Soy una especie de...guía. Te acompañaré mientras estés en esta tierra olvidada. Si no te importa, claro."

-"Si eso significa que vas a ayudarme a entender lo que está ocurriendo...ni siquiera recuerdo cómo he llegado aquí..."

-"Por supuesto que estoy aquí para ayudarte. Y no tienes por qué preocuparte por nada, muchacha. En este lugar no corres ningún peligro, no hay amenazas. Además, tienes todo el tiempo que necesites."

-"Bueno...¿y ahora qué?"

-"Si estás preparada, sígueme. Primero, te mostraré la Biblioteca."

-"Supongo que no te importará...pero mi nombre es Lucy."
-"Lucy." - repite el anciano - "Suena bien, pero como dices no me importa. No te lo tomes a mal si lo olvido pronto, aquí los nombres no tienen importancia. Tampoco existen conceptos como el pasado o el futuro. Y, ¿sabes?, ni siquiera soy capaz de hablar tu idioma. Me comunico contigo a través de ondas electromagnéticas que tu cerebro interpreta para tí."

-"Pero yo te veo mover los labios...y oigo tu voz..."

-"Me temo que estás algo confundida. Deberías decir que tu cerebro te hace creer que ves, y tu cerebro te hace creer que oyes. Vamos, no te quedes atrás."

Wu Ying Ren 死


dilluns, 17 de maig del 2010

Diario de investigación (IV): El Señor Blanco


De: Taniguchi Shinji
Para: Mitsui Yoko
Asunto: Extraña carta


Hola Yoko.



Estaba en el piso superior y he oído unos ruidos extraños abajo. Por un momento he pensado que esto era una de esas casas encantadas. Sea lo que fuere lo que ha provocado los ruidos que he oído desde arriba, ha desaparecido para cuando he bajado las escaleras. En el suelo, junto a la puerta de la casa, he encontrado un libro de tapa dura. De color negro. Y sobre éste, una carta. Supongo que esto explica los ruidos.

El libro es un manuscrito. Parece una novela, está dividido en capítulos. En una de las primeras páginas hay una dedicatoria: "Para Yui, el amor que nunca pudo ser".  Yoko, ¿qué ocurre en éste pueblo? He consultado la lista de pacientes y sólo uno de ellos es habitante de éste pueblo. El Doctor tenía pacientes que venían de muy lejos...es todo tan extraño...

He leído algunos pasajes del libro. Por lo visto, explica una historia bastante extraña sobre un hombre que viaja a un pueblo para investigar algo. Pero en capítulos posteriores, la historia parece otra...he contado al menos cuatro historias diferentes. Intentaré leerlo entero para esclarecer esto, no es demasiado largo y quizá me de alguna pista o me sirva en un futuro.

Pero la razón por la que te mando este mail no es el libro. Es la carta que había sobre él. Si el libro es extraño, la carta no tiene definición. Lamentablemente, la letra es bastante fea y no he conseguido que el escáner reconociera el texto de la carta, así que he tenido que transcribirla manualmente. Aquí la tienes:

"No había silencio para él. Su mente parecía ir siempre tres pasos por delante del Universo. Y siempre generaba ruido. Su mente casi podría decirse que tenía vida propia, y que pensaba por él. Su mente conversaba con él desde que despertaba por la mañana, hasta que se dormía en algún momento de la noche. Sin pausa.


Todas las mañanas, al despertar, se miraba al espejo. Y le gustaba lo que veía: estaba sano, se cuidaba y había tenido suerte con su físico. Sin embargo, se hacía preguntas inconscientemente. Y, a medida que avanzaba el día, las preguntas obtenían respuesta. Observaba al resto de la humanidad arrastrarse pesadamente por la vida y se cuestionaba su existencia. Era incapaz de comprender las razones por las que aquéllos, sus semejantes, hacían algunas cosas. Ni tampoco la forma cómo las hacían, ni cómo obviaban las consecuencias de sus actos. Pero el ruido externo silenciaba al interno.

Desgraciadamente, con la noche llega el silencio. Y con él, un torrente de pensamientos. Preguntas y respuestas. Desesperación. Y eso le hacía llorar. ¿Por qué?, se preguntaba, ¿Por qué no hay confianza?. ¿Por qué hacéis todo esto? ¿Estaré enfermo?, se decía, ¿Estaré sufriendo algún tipo de desequilibrio mental?

Lo cierto era que, aunque lo intentaba, él era incapaz de imitar a sus semejantes. No podía ocultarse tras una máscara. No concebía la necesidad de mentir, ni la de simular una felicidad nunca obtenida. Nunca tuvo suerte. Las alegrías, incluso las más grandes, duraban sólo unos pocos instantes. Era como si por cada dos pasos que daba adelante, se viera forzado a retroceder uno. La gente de su alrededor le ofrecía respuestas vacías que no necesitaba, sin contar que él ya disponía de respuestas mejores.


Comenzaba a creer que no existía tal sentimiento, que era sólo una especie de farsa, algún tipo de mecanismo mental. Pero su mentalidad, siempre positiva, le impedía rendirse. Y seguía luchando por intentar conseguir de nuevo aquello que una vez le hizo creer sentirse feliz. Sin embargo, comenzó a decir no y a evitar que las personas se aprovecharan de él. Y eso le consiguió un nuevo enemigo: la soledad.


Un día llamó por teléfono a una antigua amiga. Hacía años que no hablaba con ella. Él le pidió perdón y le hizo prometer que iba a ser feliz, sin mentiras. Ella se asustó, y fue a su casa. Se oía ruido, pero nadie abría la puerta. Avisó a la policía. Por primera vez desde que lo conocía, lloró por él.

Cuando entraron ya estaba muerto. Lo encontraron muerto en su casa, desnudo. Muerte natural. La televisión encendida, mostrando un vídeo casero en el que la chica pasea por un parque y juguetea con el cámara. Sobre la mesa, un libro y una carta. Era un manuscrito, al parecer el chico escribía historias. Nunca se lo explicó a nadie. Pero, de repente, todo el mundo quería leerlas. Y, al hacerlo, creyeron entenderlo todo. Sólo lo creyeron. Intentaron convencerse de que lo entendían, pero cada uno entendió una cosa diferente.


La carta iba dirigida a su amiga. Y comenzaba con un tétrico: "He terminado nuestro libro. Si estás leyendo esto, es que estoy muerto."


Algunas lágrimas caían por las mejillas del cadáver. Quizá por fin había encontrado lo que tanto buscaba."


Algo se me escapa, debo encontrar a la persona que ha traído esto. No entiendo nada, pero quizá sea algún tipo de mensaje. Espero que el que ha escrito esto no tenga pensado hacer lo que el protagonista de la carta...

Yoko, quizás sea buena idea imprimir una copia y archivar esta carta. Cuando lea el libro, te lo mandaré para que lo archives también. Bien, voy a seguir investigando. Si entiendes algo, o consigues alguna pista, no dudes en avisarme.

Espero dar con Lucy pronto, estoy muy preocupado por ella. Y cuánto más tiempo pase, más preocupado estaré.

Un saludo,

Taniguchi Shinji.


Wu Ying Ren 死

dijous, 13 de maig del 2010

Diario de investigación (III): El viaje


Taniguchi Shinji, diario de viaje. Día 1.

Son aproximadamente...las ocho de la mañana. Hace un par de semanas que no recibo noticias de Lucy, mi compañera en esta investigación. Quizás sencillamente esté demasiado ocupada. Conociéndola, no sería nada extraño en ella. Aún así, he decidido ir a buscarla personalmente. Espero que no le haya pasado nada malo. Me sentiría culpable, ya que fui yo quién la hizo venir expresamente desde Inglaterra. Debí haberla acompañado desde el principio. Lucy...

Bien, he cargado mi equipo en el coche y me dispongo a dejar Tokyo y poner rumbo a la casa dónde vivía el Doctor.

¡Ah, casi lo olvido! Enviaré copias de estas grabaciones junto con transcripciones en texto plano de las mismas por e-mail todas las noches a Yoko, mi ayudante. Si me pasa algo, al menos habrá un rastro que seguir...

***

Yoko, menuda paliza me estoy dando. Es casi la hora de comer y aún no he dejado de conducir ni un sólo minuto. Calculo que me queda aún una hora para llegar. No puedo parar de pensar en qué demonios le habrá pasado a Lucy. Me gusta pensar que llegaré allí y estará entre un montón de papeles y objetos raros, sin darse cuenta de que el tiempo pasa...

Hablando del paso del tiempo...¿ya he llegado? Qué extraño...juraría que...bien, no importa. Voy a ver si encuentro a Lucy.

***

Han pasado...exactamente dos horas y...catorce minutos desde mi última grabación. Esta maldita casa es enorme. He buscado a Lucy por todas partes pero...no hay ni rastro de ella.  Ni de nadie más, cómo era de esperar. Tampoco están aquí sus cosas. Algunas habitaciones están muy desordenadas, supongo que habrá estado removiendo cajones y armarios. La gente del pueblo...parece vivir encerrada en casa. Apenas sí he visto a una persona mientras se metía en su domicilio. Quizá sea porque es la hora de comer...

Hay una extraña sensación en el ambiente, Yoko, cómo si...me estuvieran observando todo el rato. Bueno, supongo que tendré que instalarme aquí un tiempo. Debo encontrar alguna pista de dónde está Lucy. Esta tarde, o mañana, intentaré preguntar a los vecinos. Puede que sepan algo.

***

Me acaba de pasar algo increíble. Son...¿las once? Si, las once de la noche. Estaba rebuscando entre los objetos del Doctor y...¡he recibido un e-mail de Lucy! Pero alguien ha llamado a la puerta. Era un vecino preguntando por él. ¡Ni siquiera sabía que el Doctor está desaparecido desde hace semanas! He...intentado hacerle pasar pero se ha negado. Se ha puesto nervioso al saber que el Doctor no está. Pero me ha dicho que han visto a una chica extranjera rondando por aquí, que pregunte por la mañana a los vecinos. Acaba de marcharse.

Voy...a ver qué dice Lucy, no he tenido tiempo de leer su mensaje. A ver...err...Yoko, te mando una copia.

Dice que el Doctor estaba metido en algo muy gordo y que quizá siga vivo, que está intentando seguirle la pista. No dice dónde está. Y me pide que no venga al pueblo...tarde...


Taniguchi Shinji, diario de viaje. Día 2.

Son...las seis. Llevo toda la noche mirando y escuchando cintas. Dentro de un sobre, he encontrado una carta que alguien envió al Doctor poco después de que él desapareciera. Escucha esto, Yoko:

"Usted ya sabe qué me ocurrió, Doctor. Cuando era niño casi muero congelado en la montaña en medio de una enorme nevada. Mi tío, que tiene coche, me llevó a la ciudad. Y en el hospital, tras una larguísima operación, me contaron que había estado casi una hora fuera de este mundo, y mi cerebro había sufrido daños. Estaban sorprendidos de que siguiera vivo. Y siguen sorprendidos de que hayan pasado tantos años y, aparentemente, no tenga problemas.

Sin embargo, al poco tiempo de salir del hospital empecé a ver y sentir...cosas. Cosas horribles. Visiones de gente muriendo o hablándome, seres horrendos que se aparecían ante mi... Y el mundo se transformaba ante mí, durante unos instantes. Nunca le he contado esto a nadie, y le pido que guarde mi secreto. Aprendí a convivir con mi...defecto, o cómo quiera llamarle. Me hice fuerte...pero el precio a pagar puede que haya sido demasiado alto.

Quince años después, las visiones han aumentado. No puedo socializar, porque me asaltan sin avisar. Mis amigos me han ido dejando de lado, mi familia también. Me enamoré de una amiga, una chica preciosa. Y no soy capaz de invitarla a salir, porque...creo que piensa que estoy loco."

Bueno, y sigue contando su caso durante un par de páginas. He mirado el remite, es de alguien de este pueblo. ¿Qué ocurre aquí, están todos majaras?

Yoko, debo encontrar a Lucy. Mierda...he oído ruidos abajo...

Wu Ying Ren 死

dijous, 29 d’abril del 2010

Diario de investigación (II): El archivo gráfico


En mi tercer día de investigación, rebuscando entre las cintas de cassette encontré una en la que el Doctor hacía referencia a un archivo de vídeo. Uno de sus pacientes se había quitado la vida protagonizando un espectáculo dantesco en medio de una céntrica calle de la ciudad. En plena tarde de un sábado, frente a un centro comercial.

La cinta en cuestión lleva la etiqueta "Señor Verde - Sesión #12". Aún no he descubierto el significado de esta extraña nomenclatura, pero sus pacientes no tienen nombre. Todos son un color. Puede que sea una forma de clasificar casos, ya que un mismo color corresponde en ocasiones a varias personas con enfermedades mentales semejantes.

En la cinta de cassette, el Doctor explica que el paciente no puede acudir a la cita porque se ha quitado la vida. También explica que ha pedido permiso a la policía local para hacer una visita al domicilio del finado. Te envío la cinta, pero transcribo aquí una parte de sus explicaciones por si no llegara.

-"No sin recelo, las autoridades policiales me han permitido entrar en el domicilio del paciente recientemente fallecido. He tenido que insistir mucho, pero al final han permitido que entre. Al parecer, los agentes que han visitado la vivienda han sufrido crisis y alucinaciones. Quizás debería visitar a mis pacientes de vez en cuando. [...] Me he llevado la videocámara para grabarlo todo. La cinta de la visita está etiquetada con el nombre Señor Verde - Visita #1."

Prácticamente he tenido que darle la vuelta a la habitación, pero al final he encontrado las cintas de vídeo. Estaban en un armario, oculto tras otro armario (?), junto con la videocámara. Como todo aquí, la videocámara es una antigualla. Pero tiene una pequeña pantalla, como las cámaras digitales actuales. El cacharro permite incluso imprimir capturas de pantalla. Debe ser lo único que hay en esta casa que no tiene más de 30 años. Eso sí, las cintas son Betamax...

He aprovechado para visitar el resto de la casa. En una especie de salón-comedor, hay una televisión enorme y un reproductor de vídeo. Por suerte, aún funcionan. Deben ser los que utilizaba para revisar sus grabaciones, porque aparte de una radio, una nevera y una lavadora, no hay más electrodomésticos en toda la casa. Además, la casa no tiene antena de televisión, así que sólo sirve para ver cintas grabadas. El Doctor era un tipo bastante extraño, como ya sabíamos.

La cinta comienza en la puerta de un domicilio, supuestamente el del paciente. El Doctor se presenta y hace una pequeña introducción, como siempre. Acto seguido, comienza a explorar la casa haciendo comentarios sobre lo que observa.

Sin embargo, hay algo inquietante en esto. El Doctor comenta, antes de comenzar a andar:

-"Debo ser precavido. Si aparto, aunque sea un segundo, la vista del monitor de la cámara, quizá no lo cuente."

¿Tienes alguna explicación para esto? Intentaré mandarte la cinta de vídeo también. Aún así, te transcribo otra parte de la narración:

-"[...] El domicilio del Señor Verde despide un olor bastante desagradable. Sin duda, debido a las condiciones en las que vivía. Han arrancado las lámparas del techo y por el suelo hay cientos de velas. Las ventanas están todas cerradas firmemente. Y no parece que las hayan abierto en mucho tiempo. [...] Las paredes, y los cristales de las ventanas se han pintado de color negro. El techo está a medio pintar. Todo está desordenado al extremo."

Al parecer, el paciente sufría de fotofobia y agorafobia. Sólo salía de casa para ir la consulta del Doctor. Siempre vestido de negro, y cubriéndose la cabeza con una capucha. El Doctor tenía que cerrar las ventanas de la consulta para que el paciente se sintiera cómodo. El Doctor describe una serie de objetos extrañísimos relacionados con el ocultismo, a los que aplica un spray negro. Debo averiguar por qué hace eso.

Cerca de la mitad de la grabación, el Doctor descubre una pequeña habitación al fondo del domicilio. Dentro hay una especie de altar, con  extraños ídolos con unas formas...bueno, son horrendos. Parece ser que sacrificaba animales, pequeños y no tan pequeños...

En el techo de la habitación, aún a medio pintar, el Doctor encontró algo escrito. La luz de su linterna se refleja, pero se puede leer.

He impreso una captura, que adjunto bajo estas líneas. ¿Sabes qué significa?


Tienes que ver esta grabación, en serio.

Wu Ying Ren 死

divendres, 16 d’abril del 2010

Diario de investigación (I): El archivo sonoro


He encontrado lo que parece ser un archivo sonoro. Cientos de cintas de cassette con grabaciones probablemente realizadas en esta misma habitación. Elijo una, al azar, y la introduzco en el aparatoso equipo de audio que hay cerca. La etiqueta dice "Sr. Rojo - Sesión #24" Enciendo el aparato y ajusto el volumen.

El sonido es bastante malo, la grabación suena a antiguo. Una pequeña introducción del Doctor precede a la primera pregunta.

-"¿Sigue viendo...cosas?"

Responde la más fría, pausada y perturbadora voz que jamás haya oído. Me congela la sangre.

-"...Si..."

Parece dividir las sílabas en unidades menores. Es escalofriante. No sin pensármelo dos o tres veces, sigo escuchando.

-"La medicación no funciona, quizá deba subirle la dosis. ¿Ha aumentado la frecuencia con que sufre esas visiones?"

-"...¿Cómo...cómo sé que usted no es una?"

-"Bien...eso depende de la forma que tomen esas visiones..."

-"Creo que...el mundo...se ha abierto ante mis ojos tal y como...es..." - la tétrica voz, como si no fuera suficientemente lenta, hace una pausa - "...no veo nada extraño en realidad...es como si pudiera ver...más...que los demás...cosas que están ahí, pero...usted no puede ver..."

-"Bueno...en ese caso, me temo que no puede saber si yo soy una visión o no. Tendrá que fiarse de mi palabra."

-"Bien."

Parece que el Doctor va a realizar una intervención, pero el hombre de la voz helada le interrumpe.

-"¿Sabe, Doctor?" - ha cambiado el tono, ahora parece tener sentimientos - "Desde que...veo estas cosas...todo lo que antes creía normal, me repugna. Las personas, la comida, los animales, el...mundo en general..."

-"¿Qué quiere decir?"

-"Le veo a usted...y sin odiarle por nada en concreto...su sola presencia me...repugna. Esta habitación...me ofrece la misma sensación...sus libros, esta silla dónde estoy sentado. Todo..."

-"¿Siente algún impulso?"

-"Si. Deseo...estar solo. Deseo que nadie se entrometa en mi camino. El simple hecho...si alguien...me dirige la palabra...es como si hablara una lengua extraña. Sencillamente...me avasalla...y deseo que muera. Y que mueran todos. Y esperar que llegue mi inevitable muerte también." - hace otra pausa - "Y todo...es decadente y...y prescindible. Siento...siento un deseo sexual...primario...mis instintos más básicos intentan dominarme, ¿sabe? Pero es que nada tiene sentido..."

-"Eso es malo. Eso es muy malo. Realmente, probaremos a subirle la dosis."

-"Doctor...hace semanas que...que no tomo mi medicación..."

-"Pero, ¿por qué?"

-"No estoy enfermo...¿sabe? Sólo...he despertado."

El paciente comienza a reír.

-"¿Despertado? ¿Qué quiere decir?"

-"Cree que estoy loco. Todos lo creen. No saben...no saben nada. Viven sobre una cuerda, haciendo...equilibrios." - musita entre risas - "¿Loco? ¡No! ¡Estoy vivo! Y me he...liberado. Mi mente, por fin...es libre. Y veo el mundo tal y cómo es."

-"¿Y cómo es?"

-"Indescriptiblemente...horrendo." - sentencia la voz del paciente con su serenidad habitual - "Y no significamos nada...nada...perdemos el tiempo en hacer cosas...para creernos útiles. Para sentirnos mejor. Usted, sin ir más lejos, ha perdido...su vida en estudiar medicina..."

-"¿Perdido?"

-"¿De verdad cree que pudo elegir? ¿Cree que...se ha labrado un futuro por sus propios medios?"

-"Un hombre es producto de sus decisiones."

-"Un hombre...¿¡Un hombre!? Ni toda la humanidad al completo puede luchar contra el inevitable destino que nos espera..."

Se oyen algunos ruidos. Parece que el hombre se ha levantado.

-"Por favor..." - el Doctor parece nervioso - "...cálmese y tome asiento de nuevo."

-"...no podemos luchar...no podemos hacer nada..." - se oyen pasos y la voz del Doctor mascullando algo - "Doctor, libere su mente..."

Se oyen más pasos.

-"Solo somos pasajeros en un barco...comandado por unos seres más antiguos que él, más que el mismo Universo..." - el paciente sigue riendo - "...unos seres que no...tienen piedad...ni sienten amor por nosotros...sólo..."

-"Muy bien. La sesión de hoy ha terminado." - intercede el Doctor.

-"...¡Destrucción!..." - gime el paciente.

Y la grabación finaliza. Seguiré investigando, hay cientos de cintas. Te mantendré al corriente con este diario.

Wu Ying Ren 死

dijous, 8 d’abril del 2010

Más ilusiones


Llevábamos años esperando aquello. Oficialmente, yo más que tú. Pero, sin reconocerlo, tú tenías más esperanzas puestas en ello que yo. Habíamos quedado en un céntrico lugar. Creí verte a lo lejos y, para asegurarme, te envié un sms.

"¡Hola! Te estoy viendo :) ¿No me ves? Estoy enfrente de ti, rodeado de gente."

Era mentira, estaba detrás tuyo. Pero tú y yo hacemos las cosas así, ¿verdad? Si estuvieras leyendo esto, ahora estarías sonriendo. Me acerqué con cuidado mientras tu intentabas encontrarme entre la multitud que cruzaba la calle. Puse mis manos sobre tu cintura, y te abracé.

-"Hola, no te asustes. Soy yo." - te dije.

-"Si aprecias tu vida, nunca más harás algo así." - respondiste tú.

-"Me encanta arriesgar mi vida contigo, ya lo sabes." - añadí.

Volviste la cara un instante y pude ver tus ojos. Estaban tristes, y tu expresión era melancólica. Intenté encontrar tu mirada de nuevo, sin éxito. Y entonces me fijé en tu pelo. Sabes que me encanta tu pelo, casi infinito.  Tan suave, tan salvaje y con ese eterno olor a tabaco. Y...y entonces, lo entendí todo. 

Me conoces bien.

Levanté la cabeza un segundo y tú te quedaste inmóvil. Como una experta jugadora de ajedrez, esperabas mi próximo movimiento tras haber tendido una trampa. Pero tu objetivo era que yo detectara la trampa, y la esquivara. Por eso te habías teñido el pelo de negro.

Me conoces MUY bien.

Sin soltarte, navegué entre tu suave pelo y te susurré suavemente al oído:

-"¿Por qué estás triste?" - te pregunté, sabiendo que no ibas a responder - "¿Sabes? A cualquiera que te moleste, ni que sea con la mirada...me lo como..."

Suavemente, mordisqueé tu oreja. Acariciando mis manos, te diste la vuelta. Una sonrisa burlona había aparecido en tu preciosa cara. Yo intenté aguantarme la risa.

-"¿De verdad?" - me preguntaste, arqueando una ceja.

-"Cuenta con ello, princesa." - te dije, poniendo un dedo sobre la punta de tu nariz.

Rápidamente, apartaste mi dedo de tu cara con la mano. Y, por primera vez en mucho tiempo, me sorprendiste. Me besaste.

Luego me abrazaste de nuevo, por propia voluntad, mientras decías:

-"No te acostumbres, esto es un regalo."

***
Algo me devuelve a la realidad. Es tu voz. No solo existes, sino que todo está ocurriendo en estos momentos. Puedo sentir tus brazos abrazándome con fuerza.

Fuera está lloviendo, y es de noche. La luz está apagada, y estamos de pie en medio de tu habitación. Esa cama tuya parece haber sufrido un ataque nuclear. Oigo el repiqueteo de la lluvia en tu ventana. Lloras. No sé qué tienes que te hace estar preciosa cuando estás triste. Pero ahora no puedo verte.

-"Odio...reconocerlo..." - susurras entre sollozos - "...odio reconocerlo...pero no quiero que te vayas..."

Me abrazas con más fuerza todavía al tiempo que una lanza psicológica me atraviesa el estómago.

-"Quédate conmigo...por favor..." - susurras con un hilo de voz - "...quiero estar contigo..."

Nunca pensé que oiría eso de ti. Me doy la vuelta como puedo, no piensas soltarme.

-"Tú...me haces...sentir..." - añades.

-"Yo creía que..." - recuerdo algo - "...¿Por qué estás tan triste?"

No hay respuesta.

Navego entre tu pelo, hoy de otro color pero con el mismo olor a tabaco. Y te susurro suavemente al oído:

-"¿Sabes? A cualquiera que te moleste, ni que sea con la mirada...me lo como..." - y comienzo a mordisquear suavemente tu oreja.

-"¿De verdad...harías eso por mí?" - preguntas con la voz rota por el llanto,  alzando levemente la cabeza.

-"¿Te...gustaría que lo hiciera?" - te susurro.

Un casi inaudible "si" provoca otro lanzazo psicológico.

-"Pues dalo por hecho, princesa." - te digo sonriendo, colocando de nuevo mi dedo sobre la punta de tu nariz.

Wu Ying Ren 死

dissabte, 3 d’abril del 2010

Ilusiones


Me sorprendiste por la espalda. Te abrazaste a mí, y rompiste a llorar.

Yo deseé que ese momento durara para siempre.

Para siempre. No hacía falta nada más.

Y tiene gracia. Porque ni siquiera sé si realmente pasó.

¿Existes? ¿O te imaginé?
 
¿Esa persona era...yo...?
Wu Ying Ren 死

dilluns, 22 de març del 2010

Twitts qüotidians


Un dia qualsevol, dilluns concretament. En wuyingren ha d'acompanyar a un familiar a l'ambulatori del seu barri. Normalment no necessita companyia, però avui no es troba gaire bé. Millor que algú l'acompanyi. 

En wuyingren, un noi força solitari, sap com afrontar aquesta situació. Té un telèfon mòbil amb tarifa plana de dades!!! o_O 

Acompanyem-lo en els seus pensaments... 

Només entrar, en una pantalla gran veu un salva-pantalles molt conegut. 

"Encara es fan servir salva-pantalles? Oh, wait! Windows 2000? WTF!? xDD" 

wuyingren "L´ambulatori del meu barri fa servir Windows 2000 Pro. I això ho he pagat jo? ò_ó" 

En wuyingren i el seu familiar pugen les escales fins a arribar al segon pis. Allà busquen la porta número 11 i seuen al davant. En wuyingren li pregunta al seu familiar si s'ha adonat que l'autoescola on ell havia estat apuntat ha canviat els cotxes nous per uns que semblen de segona mà. La crisis, pensa... 

I llavors, el metge fa passar al familiar. 

En wuyingren mira per la finestra. Allà abaix, al carrer, un noi i una noia parlen tot tornant de l'institut. Una parella d'avis fan petar la xerrada i una dona musulmana passeja amb els seus fills. Els nens van saltant i rient mentre que el que sembla el seu marit s'encarrega del més petit, que encara no sap caminar. Una altra parella d'adolescents, agafats de la mà, es creua amb la família. 

Tothom sembla tenir una destinació, un objectiu. Tothom sembla tenir algú. 

"Merda...un altre cop...bé, per sort fa dia de pluja..." 

wuyingren "Sortir al carrer em fot melancòlic :/ Almenys no fa sol..." 

Deixa de mirar per la finestra. Mira el timeline. 

afontcu "1, 2, 3... HALA MADRIIII! #frasesdemarrones

"Mira...jo me'n se una d'aquestes...los vamos a chooorreaaaar xD La poso? Nah, és igual...segur que ja se li ha acudit a algú altre..." 

rainfallsdown ""Hoy en EDD: la desesperación de Ibrahimovic". Hoy, los pseudo-periodistas tocapelotas, os vais a la mierda y le dejáis en paz." 

"Uuuuh...avui l'Anaïs repartirà hòsties al twitter... xD" 

De fons se senten veus conversant, nens rient i una noia parlant per telèfon amb una amiga. La conversa és extremadament rellevant. Tant, que no la reproduirem aquí. 

En wuyingren mira per la finestra un altre cop. Els avis han expandit els seus dominis, ara són un petit exèrcit. Un parell de noies de la edat d'en wuyingren passen pel davant. Ell tenia un amic que estaria salivant com un boig. 

"Meh...què teniu per oferir-me? Res interessant." 

wuyingren "Tanta parelleta...tanta noia maca...i cap m´acaba de fer el pes :/" 

Al poc llegeix un twit que li fa gràcia. 

darmstadi "Los vamos a chorrear #frasesdemarrones

"Ja sabia jo que si no ho havien posat, acabaria sortint xD Retweet!" 

wuyingren "RT @darmstadi: Los vamos a chorrear #frasesdemarrones

Mira per la finestra un altre cop, els iaios estan arreglant el món. Just en aquell moment, veu un Porsche Carrera sortir d'un parking. 

"Wow, què vintage. Aquest o és un col·leccionista o és un que es creu que és la polla pel sol fet de tenir un Porsche." 

wuyingren "Un Porsche Carrera? Qui té tants diners en aquest barri? O_o" 

wuyingren "Un grup de iaios discuteix al carrer. M´hi jugo una mà a que el tema és Messi" 

Si que triga en sortir, pensa mirant la porta 11. Un soroll crida la seva atenció. Torna a mirar per la finestra, un camió de la neteja ha entrat a la plaça. 

"Què coi fan aquí, ara? :/" 

Un dels que van en el camió està ajudant al conductor a tirar enrere. En wuyingren veu que s'adreça a algú per dir-li que pot passar. 

"Oh, ha valgut la pena venir. Tu si que podries oferir-me coses interessants :)"

wuyingren "Passa pel davant del camió de la neteja una noia amb una carpeta de la UB. Cabell llarg, jaqueta verda. Aquesta si m´agrada : )"

La mira passar. Els seus ulls van darrere d'ella, li agrada el seu estil. Llavors en wuyingren, embadalit, recorda una cosa SUPER-IMPORTANT! 

wuyingren "Un segon...aquest camió és de l´ajuntament del poble veí. Fora d´aqui! XDD" 

En aquell moment tan vital, la porta 11 s'obre. Ja poden tornar a casa. 

Pel camí, en wuyingren veu una altra cosa que mai podrà viure. Un noi acompanya la que sembla la seva germana petita a casa. Van parlant de coses que exploten :| 

"A mi m'hauria agradat tenir una germana petita. I tenir converses sobre coses que exploten :|" 

Ell no sap tractar amb nens, però el fet de tenir un nen per casa hauria canviat això. Poc després, arriben a casa. Hauria d'estudiar, però no pot evitar sentir-se, d'alguna forma, completament perdut. Decebut, incomprès. 

wuyingren "Ja a casa. Definitivament, no em senta bé sortir al carrer"

"Potser que faci un post al blog..." 

Realitat o ficció? 

Wu Ying Ren 死

dimecres, 25 de novembre del 2009

Para una puta vez que entras...

-"¿Es que sólo escribes historias sobre guerras o sobre gente que se suicida?"

-"No, si buscas también tengo alguna historia alegre. Y antes ponía otras cosas aparte de estos rollos, pero ya no tengo tanto tiempo..."

-"Ya...pero la mayoría de cosas que escribes son tristes. Por eso siempre estás tan desanimado y tan negativo. ¡Escribe cosas bonitas!"

-"A lo mejor es al revés. A lo mejor escribo estas cosas porque estoy triste o desanimado. Además, ya sabes que cuando estoy alegre no soy capaz de escribir ni dos palabras seguidas."

-"Eso son excusas...¿Qué pasa? ¿Cuando estás triste te viene la inspiración divina? Mira que eres rarito..."

-"No sé si es divina o no. Yo prefiero pensar que mi cerebro trabaja inconscientemente hasta que un día me presenta una historia. Si me gusta, vengo aquí y la escribo. Te lo he contado mil veces. Si prestaras atención a algo de lo que digo..."

-"Ya, tu ves mucha tele...¿y tu cerebro nunca te trae una historia bonita? Yo no sé que gracia tienen todas esas historias de muertes y de gente que no quiere vivir...Carpe diem, tío."

-"Mira, quizás yo sea rarito como dices. Pero prefiero ser rarito a vivir en una mentira gigante, haciendo ver que todo te importa un pimiento y pasando de tener ni una sola responsabilidad. ¿Carpe diem? Métetelo dónde te quepa, no he venido aquí a tirar mi tiempo con chorradas. Quiero hacer algo interesante, y eso no incluye ser un esclavo de mis instintos. Además, si no te gusta lo que escribo, pues no lo leas. Puede que, sencillamente, dónde tú te limitas a mirar...otros ven y reflexionan...y eso me basta."

Wu Ying Ren 死

dissabte, 24 d’octubre del 2009

Falsa certeza


Ésta es la historia de un joven que tenía una única obsesión. Y sólo conseguía apaciguar sus ansias sentándose frente a su viejo piano y tocando alguna melodía. Se pasaba el día tocando aquel instrumento que siempre sonaba triste, nostálgico.

Un día despertó y recordó que el piano dejó de estar allí muchos años atrás. Cuando su abuelo murió, su padre tuvo que venderlo para solventar sus acuciantes problemas económicos.

-"¿Por qué lo he olvidado todo este tiempo? ¿Acaso he estado tocando un piano imaginario?" - se preguntó, mirando el espacio vacío ocupado antaño por un piano.

Algunos aseguraron que el joven quizá se hubiera vuelto esquizofrénico. Sin embargo, para él, el piano siempre sonaba al pulsar las teclas. Fueran éstas reales o imaginarias.

Wu Ying Ren 死

dimarts, 14 de juliol del 2009

¿Adónde me llevan los pies?

Cámara: Nokia 5800

...si es que me llevan a algún sitio...

Wu Ying Ren 死