Durante los primeros tiempos del cristianismo, ésta religión se transmitía de forma oral. Por esto, la palabra de Cristo no tenía una única versión. Cada persona que la explicaba, la llenaba de sus propias sensaciones y detalles, como es natural. Así, los llamados "Padres de la Iglesia" vieron que esto no podía ser bueno. Que no existiera una única versión, permitía que se crearan diferentes corrientes y eso podía amenazar en un futuro a la única institución que sobrevivió al Mundo Antiguo. Por esta razón decidieron crear una versión que fuera única.
Perseguidos por los romanos, los primeros cristianos se reunían en secreto para oír las historias de un Dios único y misericordioso. Se había creado ya una red jerárquica con sacerdotes, obispos, ...la Iglesia daba sus primeros pasos como institución. Así, en el año 393, se celebró en Hipona un concilio de la Iglesia Católica en el que se decidió qué tenía derecho a estar en el canon oficial, y qué no. El papa Dámaso I ya había propuesto una lista de libros once años antes, en la que basaron sus decisiones. Finalmente, fueron elegidos 73 libros creando así el mayor best-seller de la historia: la Biblia.
"Al principio creó Dios los Cielos y la Tierra."
Génesis 1,1
La Biblia está dividida en dos partes: lo que ahora conocemos como Antiguo Testamento y Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento es, básicamente, herencia judía (con algunas partes no reconocidas por la tradición hebrea); es la parte que une a judíos y cristianos, y contiene, a lo largo de sus 46 libros, la Creación del Mundo en siete días, la vida de los primeros habitantes de la Tierra (Adán y Eva, que también aparecen en la Torah y el Corán) y las historias que surgen después a causa de los actos de estos primeros habitantes y sus descendientes. Caín y Abel, el arca de Noé, Job, ... todas estas historias que, de buen seguro conoce más de uno y más de dos, son parte del Antiguo Testamento.
El Nuevo Testamento comienza sus 27 libros con los cuatro Evangelios canónicos (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). Éstos escritos relatan la visión de cada uno de estos apóstoles sobre la vida de Cristo. No son exactos y es posible que ni siquiera los escribieron los propios apóstoles, ya que el más antiguo parece ser que fue escrito hacia el año 60 de nuestra era, alrededor de 30 años después de la supuesta muerte del hijo de Dios. Y el resto se escribieron durante un período que se alarga más allá del año 100 dC. Existen muchos otros evangelios, llamados evangelios apócrifos, que no fueron elegidos pero que pueden consultarse libremente. De hecho, la misma Iglesia Católica, al contrario de lo que puedan pensar muchos, los publica sin ningún tipo de censura. Además de los Evangelios, contiene otros libros menos conocidos y finalmente, el Apocalipsis de San Juan. Lo que vendrá, la purga que salvará a los justos y hará pagar a los pecadores.
El culto cristiano no difiere mucho de otros cultos que han existido a lo largo de los años. Se basa en los mismos principios pero aporta cosas nuevas. Sin duda, Jesucristo es un personaje fascinante, su palabra embelesó a las multitudes que oían su mensaje de amor y creaban esperanzas de un mundo mejor. Sin embargo, el obscurantismo de sus días finales es intrigante y, aunque recientemente se están consiguiendo aclarar muchos aspectos que dan otro matiz a la vida de este hombre, hay cosas que siguen sin cuadrar. Sin ser creyente, siento admiración por él fuera o no el hijo de un Dios. Y por eso, siento que la Iglesia le debe mucho a esta sociedad.
La Iglesia se encargó de crear lo que hoy creen sus fieles, el Jesús divino. Apartando al Cristo humano, decidieron cómo fue su vida y sus relaciones. Olvidaron que era un judío, como cualquier otro hijo de judíos, que vivió como pudo y predicó sus creencias cuando pudo. Olvidaron que pudiera estar casado o tener hijos, cosa normal en un judío de su tiempo. Olvidaron que pudiera tener un padre biológico, como cualquier otro judío. Olvidaron que pudiera hablar simbólicamente y divinizaron su figura y sus palabras. Una época turbulenta como la suya, llena de profetas (incluidos profetas apocalípticos, que predicaban el inminente fin de su depravado mundo), dio pie a uno de los hombres más carismáticos que ha dado la Humanidad. Y decidieron separarlo de la Tierra, y llevarlo a los Cielos. ¿Por qué? Porque Dios no puede formar parte del pueblo. Porque si Dios forma parte del pueblo, ¿para qué crear una red de personas y lugares en los que adorarle? Necesitaban un producto, lo crearon y llevan casi dos mil años vendiéndolo. Hasta el punto que, si Cristo volviera, puede que se arrepintiera de ver en lo que se ha convertido su mensaje.
Desde luego, la Iglesia no es el demonio. Ni todo lo antiguo es una mierda, ni todo lo religioso es una mentira, ni "todo" es una buena palabra para debatir cosas. La Iglesia también ha tenido grandes personas, algunos creyentes fervorosos, que han dado su vida por los demás. Sin ir más lejos, el anterior papa Juan Pablo II o la Madre Teresa (descansen en paz) fueron dos personas de intachable bondad. Juan Pablo II modernizó la Iglesia a un ritmo inaudito y no fue fácil, porque le pusieron todas las trabas que se les ocurrieron. Aún así, entre su creación y la actualidad, hubo un período oscuro de régimen eclesiástico. La Iglesia, indirectamente, dominaba el mundo occidental y persuadía incluso a reyes y emperadores si era necesario. Tenía posesiones por doquier, grandes riquezas y hasta ejércitos a su disposición. Paralizó el avance científico, las ideas y todo lo que tenía que ver con no volverse más tonto. Lo llaman "Edad Media", y la dominó con puño de hierro.
Pero a algunos se les ocurrió pensar diferente...