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Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris personas. Mostrar tots els missatges
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dijous, 30 de desembre del 2010

Personas (VIII): El dragón

En clase siempre se la veía ausente. Cómo si su cuerpo fuera sólo un recipiente que su alma visitaba muy de vez en cuando. Cómo si fuera un ser de otro mundo. Pero siempre te recibía con una sonrisa y con palabras amables.

Desconectaba. Y ella, por dentro, sentía que su cuerpo se abría en dos. Y que de su interior brotaba un dragón de luz, brillante como cien soles. El dragón, feroz, manaba a toda velocidad y con gran ira de su cuerpo y volaba en todas direcciones, cruzando pasillos y habitaciones. Arrasando con todo y con todos. Quemando todo cuánto se cruzaba ante sí, dejando un rastro de cenizas, brasas y quejidos. Seres agonizantes, cubiertos por las llamas.

Y algo en su interior se calmaba, algo apaciguaba aquella ira que le apretaba el estómago. El dragón volvía a introducirse en el interior de su cuerpo, ya sin ningún brillo. Tranquilo, lentamente. Dejando tras de sí aquél rastro horrendo. Aquél infierno. Aquella escena terrorífica, acentuada con el extraño olor que deja un incendio y los lamentos de cientos de inocentes viviendo sus últimos segundos. La miraban. Y ella sentía sus miradas, pero nada más.

Y entonces conectaba. Todo había sido una ensoñación, una vía de escape. Un truco mental. Sin embargo, se descubría la realidad ante ella. La verdad, lo auténtico. Y allí, sin poder evitarlo, se encontraba de nuevo en una encerrona. El infierno era real. Era verdadero, auténtico. Y la emboscaba sin cesar. Cómo riéndose de ella.

Sentía de nuevo aquélla presión extraña en el estómago. Creciendo. Poco a poco.

Wu Ying Ren 死

divendres, 19 de març del 2010

Personas (VII):



Vives de mentiras, de falsas ilusiones. Ni siquiera tú crees que yo soy especial. No me necesitas para nada. No me sorprende, en realidad nadie me ha necesitado nunca. 

Los días soleados, miro el cielo. Los días de lluvia, miro las nubes. Si es de noche, miro la luna o las pocas estrellas que se ven en el cielo urbano. Y si estoy en casa, miro las paredes. Por que nadie me reporta el más mínimo interés, por que sólo soy uno más.

La mayoría de gente ni se molesta en conocerme, sencillamente no les gusto. Soy aburrido, impertinente, insoportable o incluso hiriente. No soy divertido, no soy guay y, ni de lejos, un maniquí en un escaparate.

Una vez creí haber encontrado a la persona idónea. Hace tiempo que sé que estaba equivocado. Si fuera como tú me refugiaría en una excusa como "el amor es un invento y no existe esa persona, estoy condenado a estar sólo." Te crees superior cuando dices eso. 

Qué moderno, qué filósofo...y qué equivocado.

Que el amor es un invento, es otro invento. Mejor o peor, pero invento en definitiva. Tienes miedo. Y sigues una religión, como hacemos todos. Sólo que ya no las llamamos religiones, existen eufemismos para reírse de los que aún creen en cuentos.

Lo único cierto es que todos necesitamos creer en algo. Y hasta cuando creemos no creer en nada, estamos creyendo en algo...

No quiero estar contigo, pero no hay nada más allá de ti. Te aprovechas de que sin ti, estoy sólo. Completamente.

Cállate.

Wu Ying Ren 死
 

dimarts, 7 d’abril del 2009

Personas (VI): Otra vez

Me despierto y lo primero que veo es...¿qué cojones voy a ver si está todo oscuro?

-"Mierda...¿Qué hora es? Me duele la cabeza..." - tengo la manía de hablar solo.

Al fin encuentro el teléfono móvil. Aprieto un botón al azar y la retroiluminación de la pantalla me deja ciego.

-"¿Las cuatro...? Ah..." - voy a seguir durmiendo.

Y entonces la veo. Está durmiendo plácidamente a mi lado, puedo oír su respiración. Me encanta su pelo liso y suave. Es tan hermosa...¿qué debe estar soñando? Me da miedo incluso mirarla, por si se rompe...

-"...seré idiota..." - se me escapa un pensamiento en voz alta.

En ese momento ella se despierta. Abre los ojos lentamente y se despereza lentamente. Parece una niña pequeña. Ah, creo que se ha percatado de mi presencia...

-"¿Qué miras, imbécil?" - me dice - "Seguro que estabas pensando alguna marranada...pervertido..."

Sonrío. Es lo único que puedo hacer, estoy indefenso. Como siempre. Cuando me decido a besarla, desaparece...sigo igual de solo que cuando me acosté.

-"...ah...otra vez..."

Si, otra vez. Y las que me quedan...

Wu Ying Ren 死

dijous, 4 de setembre del 2008

Personas (V): Génesis

Personas (I): Ella
Personas (II): Yo
Personas (III): Conciencia y costumbre
Personas (IV): Descendencia

Derrotado. Ésa era la palabra. Después de mucho pelear, estaba derrotado. La noche intentaba disimularme con su manto oscuro. De rodillas, en el suelo, repasaba al completo la serie de acontecimientos que habían provocado aquél sentimiento. No tenía fuerzas para nada, estaba muy cansado. Pero no era un cansancio físico, era más bien mental. Se había derretido mi voluntad.

-“No puedes permitirlo, levántate...” - me decía para mí.


Y entonces la vi. A lo lejos, me pareció que había una persona tirada en el suelo, y no se movía. Me incorporé, el supuesto ser humano estaba al final de la calle. Tenía el pelo largo, así que pensé que debía ser una chica. Me acerqué corriendo, intentando no pensar que estaba muerta.

-"Está muerta...seguro que está muerta..." - ...maldito yo... - "¡Eh!" - grité - "¿¡Te encuentras bien!?"

No hubo respuesta audible. Ahora ya tenía toda la pinta de ser una chica. Recorrí los últimos metros que me separaban de ella ya sin correr. Me acerqué lentamente como si ella me pudiera estar gastando una broma y yo no quisiera que me pegara el susto de mi vida.

-"¿Hola? ¿Estás herida?" - nada.

En momentos como ése olvidas tu propia situación. Da igual si has perdido tu casa, tu trabajo o te estás muriendo...te olvidas. Y yo también me olvidé de todo.

-"De acuerdo..." - pensé - "...vale, no pasa nada. Búscale el pulso, seguramente sólo está inconsciente. Llamas a una ambulancia, se la llevan al hospital y en unas horas está dando saltos por ahí alegremente."

No sé por qué me imagino a la gente dando saltos alegremente...Bueno, es igual. Estaba de espaldas a mí. La rodeé y me arrodillé de nuevo. Me parecía que la Luna brillaba el doble, como si la noche se enorgulleciera de mí.

-"Vaya...qué guapa..." - no tengo remedio - "...estooo...la muñeca, comprueba el pulso..."

Le cogí el brazo y puse dos dedos sobre la parte interior de su muñeca, cómo había aprendido en el colegio. Un sudor frío me recorrió la espalda...no noté nada.

-"¡Eh! ¡He notado algo!" - cuando estoy solo hablo en voz alta, cómo en las películas - "Vamos, dame otra señal..."

Había pulso, aunque muy débil. Rápidamente, mientras continuaba sujetando su muñeca con una mano, con la otra saqué mi teléfono móvil y empecé a marcar un número. Yo creía que era el de emergencia sanitaria. Lamentablemente, parece que no fue así.

-"...Bienvenido al servicio de reloj...son las once horas y veintiséis minutos..." - una femenina voz robotizada se reía de mí desde el otro lado de la línea.

-"¿Pero que mier....? Joder, soy gilipollas, ¿me he equivocado de número?" - sí, eres gilipollas, y no sabes cuánto.

La segunda vez hubo más éxito. En parte puede que sea debido a que esa vez miré el teclado del teléfono...cosa que probablemente me ayudó a acertar los números. Otra voz femenina, esta vez humana, me atendió amablemente mientras yo me la imaginaba, avergonzado, conteniéndose la risa. Iban a mandar una ambulancia a toda prisa.

-"No se ponga nervioso, enseguida llegara el equipo médico. No cuelgue, por favor. ¿Está la chica herida?"

-"Pues...déjeme ver...no hay sangre en ningún sitio...y tampoco parece que le hayan pegado ni nada...lleva una pequeña mochila y no está abierta ni forzada...supongo que se ha desmayado." - ahora resulta que tengo un título de medicina.

-"Bien...no deje de controlarle el pulso. Si desaparece, avíseme. ¿Sería tan amable de comprobar la temperatura de la chica?"

-"Señora, no creo que esta chica me diera permiso para tocarla en dos sitios distintos en tan poco tiempo." - calladito estás más guapo, que sabias son las madres.

Yo tenía un amigo que siempre me decía que antes de hablar, pensara un poquito. No sé dónde demonios se había metido en ese estúpido momento.

-"¿Qué...?¿Cómo dice...?" - digo que voy a ser la hazmerreír del hospital durante meses.

-"¡No! ¡Nada! ¡Enseguida lo compruebo! Un momento por favor..." - que me atropelle la ambulancia, por favor - "Parece que tiene algunas décimas...pero no sabría decirlo a ciencia cierta."

-"De acuerdo, no se preocupe." - en ese momento, empecé a oír una sirena.

-"Ah, ya están aquí. ¿Tengo que hacer algo más?" - le pregunté a la amable señora.

-"No, el equipo médico se encargara de todo. Cuando lleguen, si es tan amable, páseme con el médico."

-"Si, de acuerdo."

La ambulancia llegó, se bajaron de ella dos mujeres y un hombre. ¿Cuántos piensan que el hombre era el médico? Vaya... pues no, machistas de mierda, era una de las mujeres. El hombre era el conductor, y para cargar cosas los tíos vamos muy bien. Le dí el teléfono al médico mientras le tomaban pulso y temperatura (¿para eso me tienen haciendo el imbécil?) a la chica.

-"Muchas gracias. ¿Es usted familiar?" - la doctora me devolvía mi teléfono.

-"¿Yo? No."

-"¿Amigo? ¿Conocido?"

-"Nop, desconocido. Es la primera vez que la veo...pero..." - ¡venga, cobarde" - "...¿puedo acompañarles al hospital? No me voy a quedar tranquilo hasta que no sepa si está bien o no."

-"Bueno...tampoco tenemos a quién llamar...mis compañeros dicen que no lleva documentación...por mí no hay problema pero si conseguimos contactar con la familia..."

-"Tranquila, si me piden que me vaya me iré...pero sería una pena que se despertara y no hubiera nadie, ¿no?"

La mujer me miró un momento. Creo que no sabía si reírse o pegarme una paliza. Parece que, por suerte, decidió reírse.

-"¡Ja, ja, ja! Va a resultar que esta chica ha tenido suerte..."

-"¿Qué? ¿Por qué lo dice?" - podía sentirme los colores...bueno, el color: rojo tomate.

-"...anda, sube con ella y mi compañera a la parte trasera y avisadme si se despierta."

Wu Ying Ren 死

dimarts, 13 de maig del 2008

Personas (IV): Descendencia

Aún no he tenido tiempo de hacer la entrada que os prometí...Espero que esto os guste...

Personas (I): Ella
Personas (II): Yo
Personas (III): Conciencia y costumbre

-"¡Papa!"

En plena noche oí una voz. Me desperté, algo cansado, pero había una damisela en apuros que precisaba de mi ayuda. Me levanté de la cama, aún dormido y miré al otro lado.

-"Todas las malditas noches miras...cómo si no supieras lo que no hay..." - y me reí.

-"¡Papaaa!" - bueno, deben ser grandes apuros.

Salí de la habitación, encendí la luz del pasillo y fuí directo a la habitación de la damisela en apuros. Abrí la puerta y encendí la luz, allí estaba ella. Asustada, muy asustada.

-"¿Que pasa, cariño?" - y me acerqué a su cama, ella casi lloraba.

-"Me...me parece...que he visto un monstruo..." - no pude ocultar que la sonrisa invadía mi rostro.

Me senté a su lado y le acaricié el pelo. Ella respondió con un fuerte abrazo.

-"Vamos, vamos. Tranquila." - alcé un poco la voz aunque era medianoche ya - "A ver, chicos, Vamos, salid. Dime, ¿cuál de todos estos monstruos ha sido el que te ha asustado?"

Yo intentaba no morirme de la risa allí, delante de ella. Quería que perdiera el miedo, que aprendiera a enfrentarlo, y esa fue la mejor manera que se me ocurrió. Vaya ideas tengo, ¿verdad? La miré, aguantandome la risa, y ella me miraba extrañada.

-"¿Con quién hablas? Yo no veo a nadie..." - me dijo mirando alrededor.

-"¿No ves a nadie, hija? ¡Vaya! ¿Pues cómo ha sido que te has asustado al ver un monstruo..." - y señalé alrededor -"...si ahora que están todos aquí, no ves a ninguno?

-"¡Te juro que lo he visto!" - me dijo, aferrándose a la sábana.

-"Vale, vale. Mira, vamos a hacer una cosa. Estos monstruos son amigos míos, ya veras." - me senté en el centro de la habitación y hice cómo que pasaba el brazo por detrás de alguien - "¡Hola! ¡Cuánto tiempo! ¿Me puedes hacer un favor? Mi hija dice que se ha asustado al ver un monstruo, ¿sabes quién ha podido asustarla?"

Actué cómo si aquel ser imaginario estuviera diciendome algo al oído mientras ponía cara de estar oyendo algo realmente interesante. Y seguí con mi farsa.

-"¡Vaya! ¿Sabes que dice, cariño?" - ella me dijo que no con la cabeza - "Dice que uno de los monstruos se quiso acercar a ti porque pensó que eras la princesa de una antigua leyenda, una princesa guerrera. Una princesa inteligente, fuerte y respetada por todos. Y quiso acercarse para contemplarte pero te despertaste y se asustó al oírte gritar."

-"..." - me miraba enfurruñada.

-"¿Qué pasa? ¿No me crees? Espera, ¿que dices...?" - y actué como si mi compañero hablara de nuevo - "...ah, ya veo. ¿Quieres que se lo diga?"

-"¿El qué quiere que me digas?"

-"Anda...pero si tu no podías verlo, ¿no?" - por fin, su imaginación empezaba a funcionar - "¿O si?"

-"¡Si que lo veo!" - sabía que me mentía, pero mi objetivo era que se lo creyera - "¿Que quiere que me digas?"

-"¡Jajaja! Nada, hija, dice que ellos están aquí vigilando que no te pase nada mientras duermes. ¿No te he dicho que son amigos míos? Los has asustado con los gritos...están muy tristes porque piensan que les tienes miedo."

-"¿De verdad?" - y empezaron a brillarle los ojos.

-"¡Claro! Si viene algún monstruo malo, ellos te ayudarán a asustarle. Pero si tu no te enfrentas a él, ellos sólos a lo mejor no pueden retenerlo, ¿entiendes?"

-"Hala...¡cómo mola!" - y le sonreí.

Me levanté, le dí un beso en la frente y le hablé de nuevo en voz baja mientras me quedaba con toda su atención.

-"Cuando veas a un monstruo malo, no te asustes. Él tiene más miedo que tú. Enfréntate a él, y mis amigos los monstruos te ayudarán, ya verás. Y, si no hay más remedio, llámame a mí y verás cómo sale corriendo, ¿vale cariño?"

-"¡Siiii! ¡Ya verás como los asusto! ¡Seré como la princesa de la leyenda! ¡Y tus amigos monstruos serán amigos míos también!"

-"¡Jajaja! ¡Ésa es mi niña!" - y le dí un abrazo - "Y ahora, a dormir, ¿vale?"

-"¡Si! ¡Buenas noches!" - y se echó a dormir.

-"Buenas noches, cariño. Chicos...cuidadla bien, ¿eh?"

Y aquí vino la guinda...me salió del alma.

-"¡La cuidaremos bien!" - intenté poner voz de...¿monstruo bueno?

Por lo visto surgió efecto. Se levantó como una flecha.

-"Papa...¿has oído eso?"

-"¿El que, hija?"

-"Los monstruos han hablado...¡y lo he oído!"

-"¿Tu también? Eso es porque ya son tus amigos." - y le guiñé un ojo.

-"¡Jaja! ¡Qué guay! ¡Buenas noches!"

-"¡Buenas noches!" - y cerré la puerta mientras la oía hablar en voz baja con los monstruos.

Volví a mi habitación, y me senté en la cama. La niña crecía. Rezaba por estar haciéndolo bien. Esperaba que creciera fuerte y sana de cuerpo y mente. Miré de nuevo al otro lado de la cama...

-"¿Lo estoy haciendo bien?"

...aunque sabía que no iba a haber respuesta...


Wu Ying Ren 死

dijous, 24 d’abril del 2008

Personas (III): Conciencia y costumbre

A la espera de tener tiempo para terminar la entrada que prometí....

Personas (I): Ella
Personas (II): Yo

¿Quién eres? ¿A qué has venido? Parece que has estado ahí toda la vida...

-"¡Eh, tú! ¡Deja de pensar! Préstame atención, desgraciado. Estás solo..."

Vaya, parece que puedes hablar.

-"¿Me oyes? ¡Estás solo! ¡Nadie va a venir a salvarte! Nadie vendrá a ver como estás o si necesitas ayuda. Nadie. Te vas a quedar ahí, mirándome con tu cara de idiota y pensando por qué te ha tenido que pasar esto a ti. Sí, te vas a quedar ahí. ¿Y sabes por qué? Yo te lo diré. Tienes miedo..."

Escúchame tú ahora.

-"Cállate."

-"...¿Cómo...? ¡Jaja! ¿Que me calle? Chico, ¿quién te crees que eres? No me voy a callar por que tú me lo pidas. Sigue ahí sentado sin moverte y atiende, tengo algo que enseñarte. Te voy a enseñar lo que eres...¿o debería decir lo que NO eres? ¡Jajajaja! ¡No sirves para nada! ..."

¿Y me llamas idiota a mí? Tienes un problema, tío.

-"Te he dicho que te calles. ¿Entiendes? Que te calles. No hables, cállate. Si te oigo, es porque estás hablando. Y hablar es lo contrario de estar callado. ¡Que te calles, joder!"

-"¡Jajajajaja! Sigue intentándolo. Aquí no tienes nada, ni siquiera decisión. Puede que ahora creas que puedes hacer algo. Puede que creas que vas a salir de aquí. Lo siento por tí. ¡Te equivocas!"

-"¡Cállate, joder! ¡Haz el maldito favor de callarte! ¡No quiero oírte! No me importas tú ni este puto agujero tuyo."

¿Qué carajo te pasa? ¿No tienes amigos que tienes que venir a darme la brasa a mí?

-"¿No sabes quién soy, verdad? ¿No sabes dónde estoy, verdad? ¡Idiota! ¡Estoy aquí! ¡Dentro de tu cabeza, estúpido! Soy esa vocecita que no paras de oír, esa que te dice lo mal que haces todo lo que haces mal. Es simplemente que he dejado de ser una vocecita...ahora soy la bomba H de las voces...Y vas a pagar caro haberme dejado crecer tanto."

Vamos a ver que dices cuando no te llegue el aire al cerebro.

-"¡Eh! ¿Q...Que haces?"

-"¿Tienes miedo? ¿Ahora tienes miedo? Creí que era yo quién tenía miedo...tienes un bonito cuello. Sobretodo cuando no te están estrangulando...¿Tienes miedo? Ahora vas a escucharme tú a mí, ¿entendido? ¿Quieres hablar? Adelante, habla. No calles. Estate toda tu maldita existencia parloteando sin parar. Ahora bien, a mí déjame tranquilo."

-"...gggg...." - te voy a soltar un poquito - "...ggg....jjj....ja....jajaja...¡jajajajaja!..." - mejor aprieto de nuevo.

-"No te rindes, ¿eh? Pues bien, estoy sólo. ¿Y qué? Me da igual. ¿Sabes por qué? Yo te diré por qué. ¿Para qué quiero a gente que luego sólo se preocupa por mi dinero, o sus intereses en mi vida privada? Dímelo. ¿Para qué quiero a gente que nunca va a ser sincera conmigo y que me traicionara a la más mínima oportunidad? ¡Vamos, dímelo! ¿Para qué quiero a gente que no le importa lo más mínimo cómo me siento por dentro? Yo te lo diré. ¡Para nada! ¡Mírame a los ojos! ¿Ves estos ojos? ¡Mírame, joder! ¿Que te pasa? ¿No puedes aguantarme la mirada? ¡Claro que no! Puedo contigo, puedo contigo y puedo con cualquiera. ¿No tienes miedo aún? Bien. Podría reducirte sólo con la mirada, eres basura. La diferencia entre tú y yo es que tú no confías en mí. Yo sí. Tú eres quién no vale para nada. Cuando quiera salir de este sitio de mierda, saldré. No dudes que lo haré."

Te voy a soltar porque no vale la pena seguir con esto.

-"...gggg...aaa...."

-"¿Qué dices? No te oigo."

-"...ggg.....ggg...."

-"Vaya...parece que vuelves a ser una vocecita, ¿no? El que avisa, no es traidor. Ahora si me disculpas, me voy a disfrutar de mi soledad a otra parte."

Wu Ying Ren 死

Personas (IV): Descendencia

13/05/08 UPDATE: Añadido enlace a la cuarta entrada de la serie.


dilluns, 21 d’abril del 2008

Personas (II): Yo

Personas (I): Ella

Los que somos de físico difícil y rasgos desorganizados encontramos belleza incluso dónde sólo hay simpatía por lo que aparenta ser poco desagradable. Tanto es así que muchas veces se nos puede encontrar embobados mirando a otras personas o incluso expresiones del arte como edificaciones, cuadros o esculturas. No me considero ningún sibarita de la belleza, es probable que ni siquiera tenga buen gusto...pero por lo menos yo puedo decir que disfruto buscándola, porque la encuentro en mil lugares distintos cada día. Y la encontraría más veces de no ser porque por lo visto que alguien, sobretodo si es un desconocido, te mire es síntoma de que es un sucio pervertido. No seré yo quién niegue esa narcisista mentira...puede que así sea.

- "¿Qué estás mirando?"

¿Por qué preguntas? Es evidente...

- "A ti."

-"¿Qué pasa? ¿Tengo monos en la cara?" - que pregunta tan original.

-"No."

-"¿Entonces?"

-"¿Es que ahora no puedo mirarte?"

-"Si pones esa cara de idiota, no. Me dan escalofríos...a saber qué estás pensando..." - y se encogió cómo si tuviera frío de verdad.

-"¿Quieres saber qué pienso? Pienso que me pasaría el día mirándote. Siempre que estás en silencio, se te ve tan serena..." - y le sonreí, ella tomó prestado el color del tomate.

-"¡Ya estamos otra vez! ¡No digas esas tonterías!" - sus ojos pusieron rumbo al suelo.

-"No te creas nunca lo que te dice un pervertido, seguro que sólo quiere...ya sabes...y luego se irá con otra y te quedarás con niño y sin novio..." - se lo dije todo lo serio que pude, conteniéndome la risa.

-"Idiota...tú no eres ningún pervertido...no creo que hicieras eso..." - y me sacó la lengua como hacen los niños.

-"¿No soy un pervertido? ¡Jajajaja! ¡Pues bien que me lo dices siempre que puedes! Y la verdad, si no nos conociéramos...pero que a estas alturas me vayas diciendo esas cosas...¡si es que no tienes vergüenza! ¡Jajaja!" - por lo visto me monté mi propia fiesta.

-"..." - ni se movió.

-"¡Va, va! Que es broma. ¡Tu puedes decirme lo que quieras!" - ahora me miraba sorprendida, era el momento de atacar - "Además, yo no tengo la culpa de que cuando dejas de parecer serena, cojas esos titánicos cabreos tan tremendamente sexys. Es esa mezcla tuya lo que me vuelve loco...pasas de no decir ni pío a querer arrancarme la cabeza con una cucharilla de plástico..." - ...una pequeña pausa... - "...en el fondo estás loca por mí..." - guiño y al bote...

-"...No sé como lo haces...en el fondo te gusta...debes de ser masoquista o algo...en el fondo..." - creo que llega el expreso de las seis - "...¡quieres que te arranque la cabeza! ¡Ven aquí! ¡Te vas a enterar!" - agárrate los calcetines, ¡aquí viene!

-"¡Jajaja! ¿Es que siempre tenemos que acabar a hostias?" - imité (seguramente mal) a los luchadores de las películas asiáticas - "¡Venga! ¡A ver si duras más que la última vez, so pringada!"

Los que somos de físico difícil y rasgos desorganizados encontramos belleza incluso dónde sólo hay aparente riesgo. Ya lo dicen que no es tan fiero el león cómo lo pintan. Y éste león...el que pintó a este león debía odiarlo mucho.

Personas (III): Conciencia y costumbre

25/04/08 UPDATE: Añadido link a la tercera entrega de la serie.

Wu Ying Ren 死

divendres, 18 d’abril del 2008

Personas (I): Ella

-"¿Quieres salir conmigo?"

Más de uno y más de una hemos formulado o hemos oído esa pregunta. Si eres quién la formula te parece que llevas horas temblando y que te va a estallar el estómago. Si eres a quién se la formulan, justo al oírla empiezas a sentir lo mismo.

Pero esta vez no fue así. Al menos en parte...

-"¿Quieres salir conmigo?"

-"¿Qué? Estás de coña, ¿no? Jajaja."

-"¡Gilipollas! ¡Te lo digo en serio! ¿Quieres o no?"

-"Bueno, no te enfades tanto que sabes que me encanta. ¿Lo dices en serio? No se..."

-"Si no quieres, nada...Pensé que podría salir bien..."

-"No es que no quiera...Es que a mi siempre me había gustado pensar que mi novia vendría más...equipada...ya me entiendes...más cargada..."

-"...¿Q...qué?..." - poco a poco vi como se sonrojaba - "¡Cerdo idiota! ¿Es que sólo sabéis pensar en eso?"

Aunque me giró la cara, muy enfadada, yo sabía que no estaba enfadada conmigo. Más bien le molestaba que no la tomara en serio en estas situaciones. Lógico. Por eso intenté arreglarlo.

-"Tonta, que es broma. No te enfades..." - le cogí la mano para que me perdonara - "¿De verdad crees que podría funcionar?"

-"No se...eres tan gilipollas que igual lo estropeas todo..."

-"¡Jajaja! ¡Sólo por tener que aguantarte toda la vida ya valdría la pena!"

-"Serás..."

-"¿Quieres salir conmigo, tonta?" - le pregunté entre carcajadas, acariciándole el pelo.

-"Sólo si tú quieres salir conmigo, gilipollas." - y me llevé un cariñoso puñetazo en el estómago de regalo.

Así empiezan las grandes historias, con una batalla. Y es que la vida no es sumisión ni dominación, sino respeto. Y nosotros dos nos tenemos todo el del mundo, aunque nos peleemos. Porque los grandes enemigos, siempre se respetan. Y cuando uno se proclama vencedor y derrota al otro, humillándolo, no puede evitar un amargo sabor de boca mientras le dice: "Eres una gran persona y has sido un inmejorable enemigo, ojalá hubiera durado más". Pero eso es harina de otro costal...

-"¡Claro que quiero! ¿Cómo no voy a querer?" - le dije, con la mano en el estómago.

-"Porque no vengo suficientemente equipada para ti...cómo aparte de gilipollas, eres un cerdo...aunque creo que ya te lo he dicho, ¿no es así?" - y me sonreía, apuntándose la victoria.

-"Nada que no pueda solucionarse con un poco de cirugía..." - y empecé a hacer gestos con las manos como si tomara medidas.

-"..." - se sonrojó de nuevo y se abalanzó sobre mí - "¡Cirugía la que te voy a hacer yo ahora a puñetazos! ¡Te voy a dejar nuevo!"

-"¡Vamos! ¡Ven aquí! ¡Jajaja! ¡A ver si consigues darme uno sólo!"

Cómo decía...todas las grandes historias comienzan con una batalla...

Wu Ying Ren 死


21/04/08 UPDATE 1: La entrada se añade a una nueva serie de entradas llamada "Personas".

21/04/08 UPDATE 2: Añadido enlace a la segunda entrada de la serie.